martes, 6 de mayo de 2008

Anuario Estadístico para América Latina


Recientemente la CEPAL (Comisión Económica Para América Latina y el Caribe) publicó el Anuario Estadístico de América Latina 2007 en el que se reflejan importantes cifras que nos delinean una fotografía mas nítida de lo que está pasando en la región.


Usted puede ver el informa completo AQUÍ

De este informe podemos destacar lo siguiente:


ESPERANZA DE VIDA
Estados Unidos es quien mantiene la mayor esperanza de vida con 79.4años en promedio, le sigue Costa Rica con 78.8. y Chile co78.5. Haití es el país que ostenta la menor esperanza de vida de todo América y el Caribe con apenas 60.6 años.

SECTOR ENERGÉTICO Brasil es el país con el mayor valor de su mercado eléctrico de gas y agua, con un valor estimado de 22 mil millones de dólares, le sigue Argentina con ocho mil, México con casi siete mil y Venezuela con un valor de su sector energético de tres mil millones de dólares.

SECTOR DE LA CONSTRUCCIÓN Nuevamente Brasil es quien tiene el valor más alto del sector con 34 mil millones de dólares, seguido de cerca en esta ocasión de México con 32 mil millones y de Argentina con 19 mil millones.

SECTOR COMERCIO En el sector comercio al por mayor y al por menor del ramo hotelero, bares y restaurantes México se presenta claramente como el de mayor valor en el sector con un estimado de 127 mil millones de dólares, seguido de lejos de Brasil con 68 mil millones y de Argentina con 50 mil millones.

SECTOR COMUNICACIONES En el sector de transportes, almacenamiento y comunicaciones nuevamente México es el de mayor valor en el sector con 83 mil millones de dólares, seguido de Brasil con 61 mil millones y de Argentina con 33 mil millones.


Estos datos nos hablan de una región dispar, con economías grandes y para la región pujantes, frente a países en los que las cifras son mas bien escabrosas. Pero mas allá de las cifras de la macro economía o de la frialdad de la investigación, la gran disparidad de nuestra región se resiente dentro de cada una de las sociedades latinoamericanas en las cuales existe una minoría privilegiada que puede acceder a satisfactores y oportunidades de desarrollo, frente a un gran universo de latinoamericanos alejados de los servicios y bienes básicos para su integral desarrollo.

Es bueno no perder de vista lo estudios que nos delinean mejor el panorama regional, mucho mejor el no perder de vista la realidad lacerante que vivimos los latinoamericanos a diario en nuestras comunidades.

viernes, 25 de abril de 2008

Cambio en Paraguay

El domingo 20 de abril, miles de integrantes de la sociedad paraguaya acudieron a las urnas con la idea de cambio en la mente. Desde 1947 han sido gobernados por el Partido Colorado y las condiciones del país no les hacen creer que siga siendo el adecuado para conducir el rumbo del segundo país más pobre de la región sudamericana, después de Bolivia.

Al día hoy Paraguay tiene aproximadamente 42% de su población en condiciones de pobreza, tasa de desempleo de 2 dígitos, 50% de analfabetismo, una economía informal casi del mismo tamaño que la formal, y sobre todo un alto descontento social ante el actual gobierno. Lo anterior, entre otros factores, dio pie para que el ex obispo Fernando Lugo, antes llamado obispo de los pobres, fuera declarado como vencedor de las elecciones presidenciales.

En 2006, el obispo católico Fernando Lugo decidió colgar la sotana para dedicarse a la política. La palabra cambio fue la constante en su discurso y logró consolidar una coalición para competir con el partido oficial en las elecciones presidenciales de éste año. La Alianza Patriótica por el Cambio (APC) es una coalición encabezada por el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) e integrada por políticos excolorados, organizaciones sociales y sindicales, y partidos pequeños; dando como resultado una propuesta de izquierda y antisistema.

Los otros competidores en la elecciones fueron: Blanca Ovelar, exministra de educación y perteneciente al grupo político del actual presidente, Nicanor Duarte, quien llego muy debilitada por las disputas internas y los cuestionamientos sobre la elección interna de su partido en la que fue nombrada candidata; también compitió con una menor fuerza el ex general Lino Oviedo, quien fue liberado pocos días antes de que cerrara el registro de candidatos.

Sin duda, la alternancia es un hecho de gran importancia para el desarrollo democrático de Paraguay; pero le presenta grandes retos al próximo presidente. En primer lugar se enfrentará a un sistema controlado aún por el Partido Colorado, condiciones de deterioro económico graves en el país, una coalición que le exigirá mucho de acuerdo a cada una de las expectativas de quienes la integran, una alta expectativa de la sociedad paraguaya que puede desilusionarse la basanen el corto plazo.

Ojala y el pueblo paraguayo tenga mejores condiciones de vida y mayores oportunidades de desarrollo, que el nuevo gobierno sepa tomar decisiones adecuadas, se sepa rodear de aliados sinceros, y sobre todo que el coqueteo con el rey Chávez no conduzca a un matrimonio.

miércoles, 23 de abril de 2008

¿A qué llamamos Latinoamérica?


En la geopolítica mundial, al hablar de América generalmente se realizan diversas distinciones sobre el espacio territorial del que se habla.

Así las cosas, encontramos que se habla de Latinoamérica, Iberoamérica, Hispanoamérica, América Latina.

El término de Latinoamérica, se acuño debido a que durante el imperio de Napoleón III en Francia, ya que el servició de inteligencia francés hizo la notable distinción cartográfica entre lo que ellos consideraban América refiriéndose a los Estados Unidos, y lo que era América Latina, que comprendía de México hacia el sur. El por qué de esta clasificación obedecía a intereses coloniales, pues Francia invadió en 1862 a México e inició su aventura latinoamericana que resultó en la creación del Imperio Mexicano con un descendiente de la casa de Habsburgo a la cabeza; dicho sueño imperial, duro solo 5 años.

Pero mas allá de fantasías coloniales, el termino América Latina o Latinoamérica nos permite ir a la esencia romance y latina de nuestras culturas, pues no se limita la pertenencia a la región a una sola lengua como lo hace el término Hispanoamérica, pero circunscribe la membresía solo a este hemisferio, cosa disímbola con el término Iberoamérica que adiciona a España y Portugal.

También suele llamársele a nuestra región como una de países subdesarrollados o en vías de desarrollo, pero considero que es pertinente acotar este término al ámbito económico y al técnico, pero jamás al arte, a la literatura, a la política, al humanismo.

Suelen señalar a la región como parte del tercer mundo, pero la denominación no solo es imprecisa sino que es engañosa, ¿qué relación existe entre Angola y la Argentina, entre Bolivia y Túnez, entre Costa Rica y Camboya? A pesar de dos siglos de dominación europea, ni la India, ni Argelia, cambiaron de lengua, religión, cultura o instituciones. Creo que esto nos hace ser el extremo de occidente, más no de suyo occidente, nuestro pasado indígena nos heredó un esquema mental distinto al del europeo occidental, y muchísimo más disímbolo del sajón tanto americano como al de ultramar.

Otro rasgo que es importante para comprendernos es la dominación árabe en la península ibérica por más de 8 siglos. La influencia arabesca y sus ricas aportaciones a la España medieval es un elemento que aun permanece en nuestra idiosincrasia.

Somos pueblos mestizos, que abrevamos de distintas fuentes, como parte del complejo entramado que fue el imperio español de los siglos XV a XVIII; éstas tierras fueron un gran paradoja para las migraciones, pues si bien aquí convivía gente de Asía, África y Europa, (sin olvidarnos de los naturales y criollos) el monopolio de las vías de comunicación limitaba solo a algunos puertos autorizados dentro del vasto territorio a intercambiar comunicaciones y rutas en el mejor de los casos, pues el comercial interamericano debía en la mayoría de las ocasiones, pasar primero por la casa de contratación de Sevilla o a Cádiz. Creo que ésa política que fue modificada ya demasiado tarde por las reformas borbónicas del último cuarto del siglo XVII, impidieron el auto conocimiento de lo que eran los virreinatos, capitanías generales y audiencias de la América española y portuguesa. Esta ignorancia de “el otro” favoreció (junto al caudillismo endémico) a la fragmentación de un gran cuerpo político a mas de 20 débiles república soberanas.

Aun escucho disensos geográficos; ¿si México es parte de Norte América o de Centro América? ¿si mesoamérica llega hasta Colombia? ¿si Brasil es parte de la región aun de hablar otro idioma y tener un pasado imperial?

El proyecto de integración a mi juicio, debe de partir de conceptos compartidos, de sabernos una región que si bien plural y rica en diversidad, tiene una identidad propia que nos hace relacionar muchas alegrías y muchas penas.

Creo que estas son algunas de las razones por las cuales este Foro usa la expresión Latinoamérica, que si bien nació por motivaciones imperialistas y bélicas, hoy podemos llamar a Latinoamérica como la Patria Grande, el espacio en comunidad que aspiramos como un entorno de bienestar general.

martes, 8 de abril de 2008

Los Derechos Económicos, Sociales y Culturales

Un de los grandes postulados de la revolución del tercer cuarto del siglo XVIII, fueron los conceptos de los derechos del ciudadano en cuanto a la libertad y la igualdad; sus antecedentes estuvieron basados en la forma de gobierno de esa época y nos contextualiza ante las luchas en contra de una monarquía que diferenciaba clases sociales y para las grandes mayorías de individuos, a los cuales se les negaba el acceso a derechos elementales, del ancien regime, el cual mediante el sistema feudal, colonial, de señoríos o de tutelaje de los derechos del pueblo. Es curioso pero la palabra “pueblo” nace en esa etapa, antes se hablaba de “población” o “pobladores” pero no de algo abstracto que se adjudicaba un sentimiento de masificación e identidad.

Mediante esta luchas se consagran los derechos civiles y políticos, y se trastoca el universo político dando pié a la era de las emancipaciones y las repúblicas, las cuales auguraban un estadio de bienestar general, a través del orden y el progreso, sustentándose en el sistema capitalista, y generando nuevas clases sociales; unas de ellas: la clase obrera y la burguesía, comenzó una nueva lucha para que se les reconocieran en la legislación positivista de finales del siglos XIX y principios del XX, así se da otro periodo de desestabilización social y confrontamiento revolucionario; como lo fueron el levantamiento en México de 1910, el movimiento del octubre rojo de 1917 en Rusia, y ya para mediados del siglo la revolución china, llevaron la bandera de los derechos del proletariado y el campesinado: los derechos sociales, entendidos estos como los laborales de huelga, seguridad social. Occidente, respondió con el estado de bienestar y el concepto de gastos “solidarios” por parte del Estado para con sectores desprotegidos.
Si bien, existe la Convención Americana sobre Derechos Humanos y la Declaración Universal de Derechos Humanos, ambas de 1948, el sistema de protección de derechos humanos debe de tener mecanismo de exigibilidad y juridicidad, es decir una institución garante del cumplimiento del tratado internacional, y que las obligaciones de él emanado sean cumplidas por parte del Estado parte.

En América Latina, contamos con dos instituciones: la Corte Interamericana de Derechos Humanos con sede en San José de Costa Rica, y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos con sede en Washington, D.C. Estados Unidos. Y son estas las instituciones que generan el pensamiento, los precedentes, la investigación y en su caso emite la opinión o el proceso correspondiente para juzgar las supuestas violaciones a derechos humanos por parte de un Estado miembro que haya aceptado la facultad contenciosa.

A reserva de que después aborde con mayor precisión a estas dos instituciones, quise hacer mención de ella pues en el desempeño de sus trabajos, han señalado reiteradamente que los derechos económicos sociales y culturales son indivisibles, entre ellos y de entre los civiles y políticos, ya que están en interconexión e interdependencia de todos, estos últimos son a los que los Estados y los gobernantes hacen mayor referencia, y suponen que al gozar los ciudadanos de ellos, pues ya han cumplido con la observancia de los derechos económicos, sociales y culturales (DESC).

Entendemos a los derechos económicos, culturales y sociales como aquellos que posibilitan un nivel de vida adecuado para las personas. Cubren las siguientes áreas:

• la igualdad entre hombres y mujeres
• la accesibilidad y las condiciones de empleo
• la sindicalización
• la seguridad social
• la prioridad a la familia y a la protección especial a los niños
• el disfrute de la cultura
• la alimentación
• la vivienda
• la educación
• la salud física y mental
• el medio ambiente sano

Razón por la cual se llevo acabo la firma y la obligación de su protección y promoción mediante el “Protocolo Adicional a la Convención Americana sobre Derechos Humanos en materia de Derechos Económicos, Sociales y Culturales "Protocolo de San Salvador".

Creo que ahora le corresponde a un movimiento que no enarbole ni las banderas falsas y populachosas de las lucha de clases, ni la anarquía en valores, menos el relativismo y pragmatismo del discurso político de acuerdo a las encuestas de popularidad, antes bien, se requiere el movimiento de una generación comprometida a la consecución de la solidaridad y el desarrollo sustentable, mediante el respeto y goce de los DESC para alcanzar un estadio social de evolución general, el cual no hace distinción ante la gran brecha social que tiene nuestra región: el bien común.

lunes, 7 de abril de 2008

¿Qué implica ser latinoamericano?

Cuando se habla de América Latina se tiende a concebir un concepto en donde se estandariza a las personas y la cultura, quizá varían sus trajes, comida, bebida y acentos típicos, pero en esencia todo es lo mismo. ¿Es cierto?

Muchos hombres han pensado en que América Latina debería de ser un continente integrado, como lo es Europa, pero en realidad ¿qué nos une a los latinoamericanos? Pienso que el lenguaje (excepto Brasil) y por lo tanto la fusión con la cultura hispana, pero esto sólo hace suponer que debe de existir una mayor facilidad para entendernos y percibir el mundo de forma similar. ¿En realidad existe un buen entendimiento entre los países? ¿Vemos el mundo igual?

Por otro lado, se pueden buscar los elementos que nos hacen parecernos, uno de ellos son los problemas: altos índices de pobreza, escaza confianza en la clase política derivada de la historia política de cada país, y por lo tanto todos las consecuencias sociales que se generan. Entonces, ¿no será que la unión deberá surgir para solucionar los problemas compartidos?

Considerando lo anterior, quizá si existan elementos que nos haces parecernos y entendernos, pero ¿los gobiernos se parecen? ¿se entienden entre sí? Quizá la sociedad civil de cada país puede encontrar más puntos de entendimiento y de similitud que los gobiernos, pero ¿la sociedad civil esta haciendo algo por la unidad?

Ahora, la pregunta que más ruido me hace: ¿cuál es el rol que debe desempeñar América Latina en el concierto mundial?

Con este post no pretendo dar una respuesta, sino salir en búsqueda de ella.